Queridos alumnos :
Os dije que iba a contar hoy la tarde de ayer. Fue porque había ocurrido algo que no debíamos contar antes de ser informados los familiares de nuestro compañero de viaje Guy. Organizaron aquí una tarde de deportes. Hubo fútbol, voleibol y béisbol. Este último deporte es el más popular aquí en Nicaragua. Yo hice de público en la cancha del voleibol porque no juego al fútbol ni al béisbol. Muy pronto me di cuenta que había olvidado todas las reglas del juego, pero como no jugué, no importaba mucho. En un momento dado, dos jugadores chocaron el uno contra el otro. Guy se cayó y nos dimos cuenta que había pasado algo muy grave. Al cabo de un rato llegó una ambulancia y fuimos con él a la clínica popular. Como era Viernes Santo, no estaba abierta. Esperamos a la muy amable doctora y cuando llegó dijo que había avisado a un hombre que iba a ayudarnos con lo que parecía ser una rodilla dislocada. Llegó y francamente tenía más el aspecto de un curandero que de fisioterapeuta. Cuando se puso a examinar a Guy, yo hice de intérprete. Fue duro : entre gemidos y preguntas traté de traducir todo sin fijarme en lo que estaba pasando. En vano. Después de un tiempo las voces de todos los que estaban alrededor de mí desaparecieron, sentí unos brazos que me apoyaron y me desperté en una camilla. Me había desmayado. Guy fue transportado a otro hospital donde sacaron unas radiografías. Resulta que tiene la rodilla rota y le van a operar en Mol. Por eso sale mañana. Voy a despedirme de él a las seis y media. Es una pena, ese accidente.
Hoy me quedé con él, en la casa de Julio, mientras que los otros pasaron el día en el río de un pueblo cercano, San Pedro. Riet también se quedó y les di una primera clase de español, para que nuestro compañero desafortunado no se aburriese. Fue muy divertido. Después Julio nos llevó a Riet y a mí al río también, pero solo nos quedamos media horita. Los jóvenes hicieron el viaje ida y vuelta en camiones abiertos :toda una aventura. Yo les seguí en el todoterreno de Julio, o sea que para mí el viaje fue mucho más cómodo. No obstante "comimos mucho polvo". ( A lo mejor esta expresión no existe en español ....)
Antes de salir al CDC, fui con Sarah a casa de Chris. Estaban todavía cenando en su casa: les había invitado a pizza a sus familiares nicaragüenses. Es una familia muy divertida la suya. "Platicamos" un rato y reímos mucho mientras que la hija pintaba las uñas de Sarah. (Las mías las pintó también, anteayer.)
Por la noche los jóvenes ensayaron bailes para la fiesta de despedida de mañana. Hice de nuevo de intérprete. Sobre todo para el grupo de Jordi, nuestra estrella. Me gusta mucho ser útil. Y la fiesta va a ser muy bonita. Entre otras, vamos a cantar todos juntos la canción " Nicaragüita". Va a ser muy emocionante creo.
No sé si voy a tener la oportunidad de enviaros otros emilios desde Nicaragua. Freddy, el hijo de nuestros anfitriones, sale para su universidad mañana y supongo que traerá este ordenador consigo ...
Veremos.
Los creyentes del pueblo están en la iglesia, cantando. Freddy me cuenta que van a cantar toda la noche.
¡Vaya catolicismo aquí en Nicaragua !
Uy, ahora oigo campanadas. Menudo susto. Todo el pueblo debe estar despertado.
Se han parado, pero ahora todos los perros de Santo Tomás están ladrando.
Un fuerte abrazo de vuestra profesora que se enamora cada día más de este hermoso país,
Lieve
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